Hace ya un tiempo que los vuelos de Hong Kong a Londres toman una nueva ruta (la ruta Y2 que sugirió IATA). Anteriormente hacíamos un vuelo un poco más largo bordeando las montañas. Esa ruta se cambió, posiblemente debido a la presión de las aerolíneas por rutas más cortas para ahorrar combustible, y ahora volamos una ruta más alta, por entre las montañas, cerca de Aksu, la última ciudad de China antes de entrar en Kazajistán. Además como volamos de día, las vistas son impresionantes: tras cruzar el desierto del Gobi, que tardamos unas 3 horas, llegamos a las montañas, que marcan la frontera, y se ven picos de más de 7500 metros de altura, glaciares, valles y rios, y todo con una claridad impresionante ya que volamos a muy poca altura por esa zona.
Es uno de esos momentos cuando todo el mundo saca sus camaras y aprovechan a sacar fotos de una zona tan remota del planeta que posiblemente jamás visitarán en persona. Y ya hacía tiempo que quería traerme mi cámara, así que me llevé mi Samsung NX10 y me puse a sacar fotos desde la cabina del piloto…

Vanessa, Danielle y yo en la galera del 777-200.

Las vistas de las montañas de Kazajistán