Todavía tengo frescas las memorias de mi último viaje cuando ya he reservado tres plazas para Thailandia, para mi hermano Iván, Ana y yo, tres semanas en Septiembre. Iremos a practicar nuestro deporte favorito, el beaching, al cual me he convertido en todo un experto, y que consiste en descubrir playas desiertas y paradisiacas. Volamos con la Etihad, que como les cuesta la gasolina más barata que el agua embotellada de Evian, pues nos sale el billete tirado de precio, a parte de que esta es una aerolinea de lujo y con clase (turista, pero con clase, ¡cuidado!).
Me moría de la risa cuando mi amigo Teo me contaba sus aventuras cuando reservó su billete con Aero México. En México tienen otra actitud a la hora de reservar un billete de avión. De entrada los billetes no son billetes, son boletos, como si se tratase de una rifa de barrio y cuando vas al aeropuerto hacen una loteria a ver quien vuela, lo cual es cierto para aerolíneas tan cutres como Iberia, aunque igual Iberia debería hacernos a todos un favor y de hecho famar a sus billetes ‘boletos’. Luego tienes la opción comprar un viaje redondo (de iva y vuelta) o un viaje sencillo (solo de ida), como si pudieses elegir qué tipo de vacaciones quisieses. Vamos, que si te apetece un viaje sencillo de estos de ir a la playita y relax, pinchas en viaje sencillo, y si quieres un buen viaje con todo tipo de aventuras, ya sabes, pincha en viaje redondo.
De momento como el destino es fantástico, son 3 semanas de vacaciones y me voy con buena compañía ya se éste va a ser un viaje redondo, y esto sin tener que cliquear en el botón correspondiente. El resto, bueno, el tiempo dirá…

























