Tras arreglar mi maleta me dije, ¿porqué parar ahí, si hay un montón de cosas que he dejado a un lado por falta de pasta o de tiempo? Y ahora que tengo todo el tiempo del mundo pues me voy a poner con mi lema de las tres erres a tope. Y he empezado por lo que más tiempo llevaba postponiendo, mi piano, que desde que se mudó a este piso, no le he hecho ni una pizca de atención. Me fui a eBay (que por cierto, no hay nada que no se venda en eBay, y todo más barato que en las tiendas… ¡maravilloso!) y me compré el kit de afinación de pianos, con su diapason, sus tacos de goma, tira de fieltro y llave, todo por menos de 30 euros.
Y bueno, así poco a poco, haciendo algún que otro error y aprendiendo en el proceso, y tras leer múltiples blogs y websites en internet, pues parecía que la cosa funcionaba. Afinar un piano tiene su misterio: hay 88 notas, la mayoria tienen 3 cuedas por nota, por lo que hay que afinar las tres cuerdas exactamente igual, y una diferencia de 1 micron en la longitud de la cuerda causa disonancia… Pero con maña, paciencia y mi buen oido lo he conseguido: un piano Yamaha U3 fantástico afinado y bien temperado.



Objetivo número 1 conseguido: un piano bien temperado.
Y he aquí el resultado de tres dias de trabajo…
Bach estaría muy orgulloso.


























