Hoy ha venido Neil a almorzar y le he preparado una comida “imperial”, como Teo bautizó a sus comidas asiáticas que nos preparaba cuando vivía en Chiswick. En el menú de hoy había bacalao al horno con soja y gengibre con arroz fragante tailandés. Toda una comida digna de la familia imperial tailandesa. Todo muy sano y ligero. Bueno, hasta que nos trincamos un pedazo de tarta de chocolate tremenda de postre.

El emperador Neil de visita oficial.
El secreto del arroz imperial es una buena arrocera. El arroz tiene que ser preparado al vapor para que quede suelto y fragante. Aparte de que no necesita ni aceite ni sal, por lo que el resultado es un arroz ligero, sabroso y super sano. Y no hay mejor arrocera que mi Tatung TAC-6G, hecha en Taiwan, que a pesar de estar vieja y parecer que ha salido de una peli de los años sesenta, todavía hace el mejor arroz imperial.

El secreto del arroz imperial: la Tatung TAC-6G.

























